En este vídeo te mostramos una serie de ejercicios de equilibrio diseñados para dos situaciones muy frecuentes:
- Personas en proceso de recuperación tras una fractura de tibia y peroné.
- Personas que sienten que pierden estabilidad y quieren prevenir caídas.
El trabajo se realiza sobre una superficie inestable, que puede ser un tronco, un bosu o, de forma casera, un cojín firme que tengas en casa. Al desafiar tu cuerpo con esta inestabilidad, los músculos y las articulaciones se ven obligados a reaccionar, mejorando la coordinación y la fuerza.
Con estos ejercicios conseguirás:
- Fortalecer la musculatura que sostiene tus piernas y tronco.
- Ganar confianza y seguridad en tu forma de caminar.
- Mejorar la propiocepción, es decir, la capacidad de tu cuerpo de saber dónde está en el espacio.
- Reducir el riesgo de caídas y lesiones asociadas.
Recuerda que la clave está en la progresión: empieza con movimientos sencillos, escucha a tu cuerpo y adapta la dificultad según tu nivel. No se trata de competir, sino de mejorar poco a poco, recuperando la confianza en tu movilidad diaria.
Los ejercicios de equilibrio no solo son útiles en la recuperación de lesiones, también son una herramienta preventiva fundamental para mantener tu autonomía y calidad de vida a cualquier edad.

