Durante el proceso de recuperación es habitual sentir inseguridad al apoyar la pierna, notar cierta rigidez o descubrir que movimientos que antes realizábamos de manera automática ahora requieren concentración y esfuerzo. Por eso, la fisioterapia desempeña un papel fundamental para acompañar al cuerpo en este camino y ayudarle a recuperar progresivamente sus capacidades.
Los ejercicios de rehabilitación permiten trabajar aspectos esenciales como la movilidad del tobillo y la rodilla, la fuerza de la musculatura de las piernas, el equilibrio y la capacidad de soportar el peso corporal. Todo ello debe realizarse de manera progresiva y adaptada a la situación de cada persona, respetando siempre las indicaciones del profesional sanitario.
En una recuperación de estas características, pequeños avances pueden convertirse en grandes logros. Aprender nuevamente a cargar el peso sobre la pierna, controlar el movimiento y dar pasos cada vez más seguros ayuda a recuperar autonomía y a dejar atrás el miedo a caminar.
La Fractura de Tibia y Peroné no tiene por qué marcar el final de nuestra movilidad. Con paciencia, constancia y un trabajo adecuado, es posible avanzar paso a paso hacia una marcha más estable y funcional. Porque volver a caminar no es solamente desplazarse: es recuperar independencia, seguridad y calidad de vida.


Gracias Yolanda!por ayudar a tantos a volver a caminar!!
Gracias por tu comentario !! Me alegra haber podido ayudarte . Seguiremos!!